La llegada de la ballena franca austral volvió a convertir a la Patagonia en uno de los principales destinos turísticos del país. Durante los primeros días de la temporada, miles de visitantes comenzaron a recorrer Puerto Pirámides y la Península Valdés para observar a estos gigantes marinos en su hábitat natural. Prestadores turísticos señalaron que la demanda de excursiones aumentó y que las reservas hoteleras muestran un buen nivel de ocupación para las próximas semanas.
Especialistas destacaron que este período es ideal para el avistaje, ya que muchas ballenas llegan a las costas argentinas para reproducirse y criar a sus ballenatos. Además del impacto ambiental y científico, la actividad representa una importante fuente de ingresos para la región, beneficiando a hoteles, restaurantes, agencias de turismo y comercios locales.
Las autoridades continúan promoviendo un turismo responsable para proteger a la especie y preservar uno de los espectáculos naturales más importantes de Argentina.

