Un reciente informe revela un marcado deterioro en la economía de los productores de yerba mate entre 2023 y 2025, periodo en el que la desregulación del mercado y los ajustes nacionales generaron fuertes distorsiones de precios y un impacto profundo en la producción primaria de Misiones.

Según el relevamiento, el valor de la hoja verde casi se duplicó nominalmente —pasó de $2.278 a $4.842—, pero este salto no alcanzó para compensar la escalada inflacionaria ni el aumento de los costos básicos. Al comparar diciembre de 2023 con diciembre de 2025, la hoja verde subió de $210 a $265, mientras que el dólar oficial trepó de $371 a $1.433 y el gasoil de $619 a $1.881. En paralelo, el IPC acumulado se disparó de 2.816 a 9.603 puntos.

Como consecuencia, la capacidad de compra de los productores se desplomó: el ingreso equivalente en dólares descendió de U$S 565 a U$S 185, y la cantidad de gasoil que podían adquirir cayó de 339 a solo 140 litros.

El valor de la hoja verde retrocedió un 63% en términos reales desde comienzos del año pasado, último momento en el que el precio acompañaba mínimamente los costos. “El productor perdió 25 puntos frente al precio de góndola”, señalaron.

La comparación histórica también refleja el deterioro: la tonelada de hoja verde, que equivalía a 565 dólares, hoy vale apenas 185.

El aumento quedó muy por detrás de la inflación

El informe muestra que la hoja verde solo subió 26% desde diciembre de 2023, mientras que la inflación acumuló un 241% en el mismo período. El precio en góndola, en tanto, creció 112%.

Las cifras son elocuentes: en 2023 eran necesarios 98.000 kilos de hoja verde para comprar una camioneta 4×4; hoy se requieren 304.000. Para llenar un tanque de combustible hacían falta 236 kilos; ahora, 568. La equivalencia por tonelada también se redujo drásticamente: pasó de 339 a apenas 140 litros de gasoil.

Una región productiva en crisis

La yerba mate, motor económico de Misiones y Corrientes, atraviesa un período crítico.

El panorama general muestra un marcado desequilibrio entre los precios que paga el mercado, los aumentos de los insumos y la pérdida de poder adquisitivo. Mientras la inflación avanza sin freno, los productores se encuentran cada vez más lejos de cubrir sus costos básicos, en un contexto que amenaza la estabilidad de toda la cadena yerbatera.