La ciudad de Posadas continúa aplicando una normativa que limita de manera estricta el uso de pirotecnia con fuerte impacto sonoro dentro del ejido urbano. Se trata de la Ordenanza II N.° 81, que impide tanto la venta como la utilización de estos artículos con el objetivo de cuidar a personas en situación de vulnerabilidad, proteger a los animales y preservar el entorno urbano.
La regulación pone el foco en la prevención de efectos nocivos sobre bebés, adultos mayores y personas con distintas condiciones de salud, entre ellas quienes presentan Trastorno del Espectro Autista. Los ruidos intensos pueden provocar crisis sensoriales, episodios de estrés y descompensaciones. A su vez, el impacto alcanza a mascotas y fauna silvestre, que suelen sufrir desorientación, escapes y reacciones de pánico ante las explosiones.
Riesgos y accidentes asociados al uso de pirotecnia
Desde el ámbito de la seguridad, el jefe de la División de Bomberos de la Zona Sur de la Policía de Misiones, Walter Farías, recordó que actualmente la pirotecnia se encuentra regulada y que los elementos de alto impacto sonoro están prohibidos. Sin embargo, advirtió que incluso los productos habilitados implican riesgos, ya que su funcionamiento se basa en el uso de fuego.
Según explicó, los incidentes más habituales se producen por la manipulación directa. Elementos como bengalas o cañitas voladoras pueden ocasionar quemaduras o iniciar focos de incendio si presentan fallas o no se utilizan correctamente. Ante una quemadura leve, recomendó aplicar únicamente agua fría o un paño fresco, mientras que en casos más graves se debe acudir de inmediato a un centro de salud.
Las situaciones de incumplimiento de la ordenanza pueden denunciarse ante la División de Ruidos Molestos, a través de WhatsApp al número 3764-134650.
En paralelo, desde el sector comercial destacan un cambio en la oferta y en los hábitos de consumo.
Además, remarcó que la industria desarrolló nuevos productos que priorizan lo visual por sobre el estruendo, como combinaciones de cañitas voladoras y artículos lumínicos. La intención es adaptarse a la normativa vigente y, al mismo tiempo, reducir las consecuencias negativas que tradicionalmente genera el uso de pirotecnia sonora, especialmente durante celebraciones.

