En un intento por estabilizar el frente cambiario y estimular el ingreso de divisas en un contexto económico complejo, el Gobierno nacional anunció la suspensión temporal de los derechos de exportación sobre la soja y otros granos. La medida estará vigente hasta el 31 de octubre y busca incentivar la liquidación de exportaciones del sector agropecuario.

El anuncio fue realizado por el vocero presidencial, Manuel Adorni, a través de sus redes sociales, donde explicó que la decisión tiene como objetivo «aumentar la oferta de dólares en este período», en medio de una creciente volatilidad en los mercados financieros.

Además, Adorni cuestionó a sectores políticos opositores a quienes acusó de «sembrar incertidumbre para entorpecer el rumbo económico», y aseguró que el Gobierno no permitirá acciones que perjudiquen a la población.

La resolución se da en un momento especialmente sensible: en las últimas semanas, los mercados han mostrado fuertes señales de tensión, con caída en bonos y acciones, una presión sostenida sobre el dólar oficial y un tipo de cambio minorista que superó los $1500. Esta situación obligó al Banco Central a intervenir fuertemente en el mercado de cambios, utilizando cerca de 1.000 millones de dólares de sus reservas en pocos días.

La suspensión de retenciones abarca a todos los cultivos agrícolas y tendrá una duración de algo más de un mes. Con esto, el Gobierno busca alentar al campo a liquidar sus exportaciones, lo que permitiría mejorar la oferta de divisas, reducir la volatilidad cambiaria y generar un clima de mayor estabilidad antes de las elecciones.