El Gobierno nacional trabaja desde hace meses en una reestructuración a gran escala del Ministerio de Seguridad, un cambio que ampliará sus funciones, áreas de influencia y capacidad de acción. El eje central de este rediseño es la puesta en marcha de una Policía Migratoria, un cuerpo especializado que modificará de raíz cómo se controla el ingreso y egreso de personas en las fronteras argentinas.

Actualmente, estas tareas están en manos de la Dirección Nacional de Migraciones, cuyos trabajadores son civiles. Con el nuevo esquema, los controles pasarían a ser realizados por personal con formación policial, preparado para intervenir en pasos formales y también en cruces no habilitados.

Reconfiguración del sistema de control fronterizo y rol de la PSA

La reforma también prevé redefinir las tareas de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que hoy opera casi exclusivamente en aeropuertos. Estos cambios explican la salida de Migraciones de la órbita del Ministerio del Interior, ya que el nuevo modelo reorganiza funciones que antes estaban dispersas en distintas dependencias.

El proyecto, impulsado por Patricia Bullrich durante su gestión y respaldado por Santiago Caputo y Karina Milei, apunta a acercar el funcionamiento del sistema de seguridad argentino a modelos como el del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, aunque adaptado a las condiciones presupuestarias y operativas del país.

Más competencias: fronteras, ciberseguridad, terrorismo y emergencias

La transformación incluye expandir las facultades del Ministerio de Seguridad en temas como delitos transfronterizos, ciberdefensa, monitoreo de redes, prevención del terrorismo y respuesta ante emergencias naturales o provocadas. También avanzan cambios profundos en la Policía Federal Argentina (PFA), que podría incorporar una división especializada en delitos federales complejos, inspirada en organismos como el FBI.

Según fuentes oficiales, el objetivo es ordenar y concentrar información dispersa en el Estado, mejorar la capacidad de prevención y brindar respuestas más eficaces frente al crimen organizado.

Tensiones y reorganización de áreas sensibles

El rediseño podría generar resistencias en algunos organismos, especialmente en materia de ciberseguridad, hoy bajo responsabilidad de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Desde el Gobierno consideran que muchas empresas víctimas de hackeos evitan acudir a la inteligencia estatal por desconfianza, lo que dificulta la coordinación ante ataques informáticos graves.

Aun así, Sergio Neiffert, titular de la SIDE, no habría objetado la superposición de funciones en este terreno, alineándose con la visión de la Presidencia.

También se analiza retirar a la PFA del patrullaje ferroviario para que se concentre en investigaciones complejas, mientras que Gendarmería y Prefectura quedarían menos cargadas con tareas migratorias, que pasarían a manos de la nueva fuerza.

“Migraciones no tiene herramientas policiales”

Entre los argumentos que sostienen la iniciativa figura la falta de capacitación del personal actual para responder ante situaciones de riesgo. Funcionarios remarcaron que, cuando se detecta un ingreso con alerta roja de Interpol, los agentes civiles carecen de formación para detener al buscado, lo que ha permitido fugas en casos aislados.

El nuevo cuerpo estaría preparado para actuar con equipamiento y entrenamiento adecuados, siguiendo modelos utilizados en distintos países.

Un cambio de etapa bajo nueva conducción

Aunque Patricia Bullrich no continuará al frente de Seguridad por su llegada al Senado, su reemplazante, Alejandra Monteoliva, coincide con la necesidad de avanzar en esta transformación estructural. La intención del Ejecutivo es que el Ministerio adopte en 2026 un nombre más acorde a su expansión funcional.

La propuesta también contempló inicialmente absorber el control del RENAPER, aunque finalmente esa responsabilidad quedó en Interior. En el entorno oficial señalan que las fotos de los DNI plásticos presentan dificultades para el reconocimiento biométrico por variaciones en el color.

Con la creación de la Policía Migratoria y la reorganización de la PFA, la PSA y las áreas de ciberdefensa, el Gobierno busca construir un sistema de seguridad más integrado, con capacidad de respuesta frente a amenazas modernas y un mayor control sobre las fronteras nacionales.