El Aeropuerto Internacional de Iguazú atraviesa uno de los años más destacados de su trayectoria y consolida su rol como un punto clave de la conectividad aérea en la Argentina. Entre el 1 de enero y el 11 de diciembre de 2025, la terminal aérea movilizó a más de 1,7 millones de pasajeros, sumando llegadas y salidas.
Durante ese período, la actividad operativa también mostró cifras significativas: se registraron más de 12 mil movimientos de aeronaves comerciales, con un reparto equilibrado entre aterrizajes y despegues. Este volumen reflejó un funcionamiento constante y sostenido a lo largo del año.
En cuanto al flujo de viajeros, el aeropuerto contabilizó alrededor de 850 mil pasajeros que arribaron y una cantidad similar que partió desde Iguazú. Estos números se tradujeron en un intenso movimiento diario de vuelos comerciales, con promedios elevados tanto en llegadas como en salidas.
La oferta aérea acompañó esta demanda creciente. A lo largo de 2025, las aerolíneas operaron un promedio superior a 1.300 rutas, lo que evidenció un fuerte dinamismo turístico y una conectividad regional en expansión. El crecimiento del tráfico aéreo reafirmó la importancia estratégica del aeropuerto para la provincia de Misiones.
Un salto significativo frente a 2024
Al contrastar estos resultados con los del año anterior, el avance es contundente. En 2024, el Aeropuerto Internacional de Iguazú había registrado cerca de 1,5 millones de pasajeros en todo el año, por lo que los datos de 2025 muestran una mejora sustancial. Las proyecciones indican que, de mantenerse esta tendencia, la terminal podría cerrar el año cerca de los dos millones de pasajeros.
Este desempeño se inscribe en un contexto de crecimiento general del sistema aerocomercial argentino, aunque Iguazú se destacó por encima del promedio. El atractivo permanente de las Cataratas del Iguazú y de la región, sumado a una mayor conectividad aérea, impulsó la llegada de visitantes y fortaleció el desarrollo turístico y económico de Misiones.
De este modo, el aeropuerto se reafirma como una infraestructura clave para el turismo nacional e internacional, y como un motor fundamental para la economía regional.

