Cada 12 de octubre, el mundo conmemora el Día Mundial de la Artritis Reumatoidea, una fecha que busca visibilizar una enfermedad crónica que afecta principalmente las articulaciones, pero también impacta en otros órganos y en el bienestar general de quienes la padecen. En este contexto, especialistas, pacientes y organizaciones médicas coincidieron en destacar la importancia del diagnóstico precoz, el acceso a tratamientos innovadores y el rol activo de quienes conviven con esta condición.

La artritis reumatoidea (AR) es una enfermedad autoinmune y progresiva, que puede provocar deterioro articular severo si no se detecta y trata a tiempo. Aunque no se conoce con certeza su origen, existen factores que aumentan el riesgo de desarrollarla, como los antecedentes familiares, el tabaquismo y la salud bucal deficiente. Predomina en mujeres de entre 20 y 50 años, pero también puede manifestarse en hombres y niños.

El diagnóstico temprano puede cambiar el curso de la enfermedad

El Dr. Gustavo Citera, jefe de Reumatología del Instituto de Rehabilitación Psicofísica, remarcó que la consulta médica oportuna es clave para evitar daños irreversibles. “Los síntomas suelen confundirse con otras dolencias como la artrosis o el reuma. Si una persona experimenta dolor persistente, rigidez matinal prolongada o inflamación en manos y pies, debe acudir al especialista sin demoras”, indicó.

El diagnóstico se realiza mediante evaluación clínica, análisis de laboratorio e imágenes. Gracias a los avances terapéuticos, más del 60 % de los pacientes que reciben tratamiento temprano logran alcanzar la remisión, es decir, la desaparición de los síntomas por periodos prolongados, lo que representa una mejora considerable en su calidad de vida.

Tratamientos personalizados y enfoque integral

El tratamiento actual combina múltiples estrategias: medicación específica, terapias biológicas, fisioterapia, cambios en el estilo de vida y acompañamiento emocional. Según la Sociedad Argentina de Reumatología (SAR), el uso de fármacos modificadores de la enfermedad y nuevas terapias biotecnológicas ha cambiado el pronóstico de muchos pacientes.

El Dr. Gustavo Rodríguez Gil, vicepresidente de la SAR, subrayó que el éxito terapéutico depende de un enfoque integral: “No basta con tomar la medicación. Es necesario dejar hábitos nocivos como el cigarrillo, mantener una buena salud bucal, hacer actividad física y comprometerse con los controles médicos”.

La ciencia, protagonista en la lucha contra la enfermedad

Del 8 al 11 de octubre, en la ciudad de Tucumán, se llevó a cabo el 58º Congreso Argentino de Reumatología, un evento que reunió a especialistas de todo el país. Allí se discutieron los últimos avances en diagnóstico y terapias, y se reforzó el compromiso del sector médico con la innovación, la investigación y la mejora de la atención a pacientes.

En este Día Mundial, el mensaje es claro: la artritis reumatoidea no tiene por qué ser una barrera. Con tratamiento adecuado, apoyo profesional y un enfoque integral, es posible llevar una vida plena y activa.