Desde la medianoche de este viernes rige en todo el país la veda electoral previa a las elecciones nacionales del próximo domingo 26 de octubre, en las que se renovarán 127 bancas de diputados y 24 de senadores. La medida impone una serie de restricciones con el objetivo de asegurar la transparencia, la equidad y la tranquilidad durante el desarrollo de los comicios.

De acuerdo con la legislación vigente, desde 48 horas antes de la apertura de las urnas queda prohibida toda actividad de campaña, como actos públicos, difusión de encuestas, propaganda política o declaraciones que puedan influir en el voto de los ciudadanos.

También está restringida la venta de bebidas alcohólicas desde las 20 horas del sábado hasta tres horas después del cierre de los centros de votación, previsto para las 18 del domingo.

La normativa establece, además, que no se pueden realizar reuniones de electores ni actividades públicas a menos de 80 metros de las escuelas o lugares de votación, ni mantener abiertos locales partidarios en ese radio. Asimismo, tomar fotografías o filmar las boletas dentro del cuarto oscuro está estrictamente prohibido.

Las sanciones por incumplir la veda varían según la gravedad de la infracción: las multas pueden ir desde 10.000 hasta 100.000 pesos, mientras que en casos más serios —como la venta de alcohol o el proselitismo durante la jornada electoral— podrían aplicarse penas de prisión de hasta seis meses. Los partidos políticos que violen las normas podrían, además, perder el acceso al financiamiento público durante los próximos años.

Las elecciones del domingo se desarrollarán entre las 8 y las 18 horas en todo el país. Según informó la Dirección Nacional Electoral, se utilizará un sistema mixto de transmisión y carga de datos para agilizar el conteo, aunque los resultados oficiales no se difundirán antes de las 21 horas.

Con la veda ya en marcha, el país ingresa en las horas de silencio político previas a una nueva jornada democrática.